Un día de malos recuerdos..
Entre ayer y hoy he tenido que saltar varios escalones que parecían ya enterrados en el pasado, las ganas de escribir se disolvían a cada golpe de tecla y mi mente entró en un estado de apatía suprema desasosiego.
Me acordaba perfectamente del olor a hospital y no como un buen perfume. El aroma a enfermedad inundó de nuevo mi cuerpo, me afectaba demasiado aquella sensación.
Menos mal que sólo fue un "susto"
Pero pensé que aquel no es momento de caerse, era la ocasión para enfrentar de cara los problemas, intentando sumergirse en las dificultades y llegando a ser el mejor buceador.
De aquellos días memorables, donde una vista al arte podía cambiarlo todo. Allí, en aquel castillo encontré tu exposición. Es mi poesía, mi aliento y mi recuerdo más efímero, tanto, que si tú supieras lo que me has ayudado con las palabras, te rendirías ante la impotencia de lo efñimero.
Maestro, gracias.
Alguien ha entrado en la memoria blanca, en la inmovilidad del corazón.
Veo una luz debajo de la niebla y la dulzura del error me hace cerrar los ojos.
Es la ebriedad de la melancolía; como acercar el rostro a una rosa enferma, indecisa entre el perfume y la muerte.
__________________ Antonio Gamoneta _________________